El branding estratégico define el propósito y posicionamiento para evitar competir solo por precio. Las marcas usan el neuromarketing (fomo, escasez, anclaje) para conectar emocionalmente. Un reposicionamiento conlleva riesgos reputacionales si no hay coherencia y control de crisis.
Embajada de Marca
Episodio 10: Gestión de Identidad, Crisis y Psicología del Consumidor
